Teoría musical · 6 min de lectura
¿Qué es una armadura?
Los sostenidos o bemoles que van tras la clave indican qué notas se alteran en toda la pieza. Así se lee una armadura en dos segundos y esto es lo que significa.
Qué hacen en realidad esos signos
Abre casi cualquier partitura y, justo después de la clave, encontrarás un pequeño racimo de sostenidos o de bemoles. Ese racimo es la armadura. Es una instrucción permanente y no un aviso puntual: toda nota situada en la línea o el espacio que marca sube un semitono si es un sostenido, o baja un semitono si es un bemol, en todas las octavas, durante el resto de la pieza o hasta que una armadura nueva la anule.
Un semitono, ya que no conviene dejarlo sin definir, es el paso más pequeño de la música occidental corriente. En un acordeón de piano es la distancia de cualquier tecla a la tecla de al lado, negra o blanca. En el contrabajo, en primera posición, es aproximadamente la distancia de un dedo al siguiente.
La alternativa a una armadura es tediosa. La escala de re mayor va re, mi, fa sostenido, sol, la, si, do sostenido, re. Escrita sin armadura, una pieza en re mayor necesitaría un sostenido dibujado delante de cada fa y de cada do de la página, quizá cientos de veces, y el lector tendría que comprobarlos uno a uno. La armadura de dos sostenidos lo dice una vez y se aparta.
Por qué los sostenidos y los bemoles van en un orden fijo
Los sostenidos aparecen siempre en este orden, de izquierda a derecha: fa, do, sol, re, la, mi, si. Los bemoles, exactamente al revés: si, mi, la, re, sol, do, fa. Nunca te encontrarás una armadura con un re sostenido solitario. Si hay un re sostenido, delante están también el fa, el do y el sol sostenidos.
El orden no es una convención que alguien inventó una tarde aburrida. Cada sostenido nuevo está una quinta justa por encima del anterior: de fa a do hay una quinta, de do a sol hay una quinta, de sol a re hay una quinta, y así hasta el final de la lista. Recorre la misma cadena hacia abajo por quintas y lo que obtienes son los bemoles. Las armaduras son, en el fondo, el círculo de quintas escrito en taquigrafía.
Si quieres una regla para memorizarlo, en español basta con recitar la serie de sostenidos, fa, do, sol, re, la, mi, si, y leerla al revés para los bemoles, si, mi, la, re, sol, do, fa. Es más útil que elegante.
Leer una armadura en dos segundos
En las tonalidades con sostenidos, mira el último sostenido de la derecha y sube un semitono. Eso te da la tonalidad mayor. Cuatro sostenidos: el último es re sostenido, un semitono por encima está mi, así que la pieza está en mi mayor. Un sostenido: fa sostenido, un semitono por encima está sol, o sea sol mayor.
En las tonalidades con bemoles, el penúltimo bemol nombra directamente la tonalidad. Tres bemoles son si bemol, mi bemol y la bemol; el penúltimo es mi bemol, así que la tonalidad es mi bemol mayor. La única excepción es un bemol, que es fa mayor, y esa sencillamente se memoriza. Sin sostenidos ni bemoles es do mayor.
Nada de esto exige recorrer una escala entre dientes mientras el grupo espera. Dos segundos de mirada y ya sabes qué notas van a estar alteradas antes de tocar la primera.
Una armadura, dos tonalidades posibles
Cada armadura sirve a una tonalidad mayor y a una menor. Un sostenido es sol mayor, y también es mi menor. Tres bemoles son mi bemol mayor, y también do menor. La tonalidad menor empieza siempre una tercera menor por debajo de la mayor. Una tercera menor son tres semitonos, la distancia de do a mi bemol, o de sol bajando a mi.
¿Y cómo sabes en cuál de las dos estás? Mirando, no adivinando. Comprueba la última nota del bajo de la pieza, que suele ser la tónica, la nota que la música trata como su casa. Comprueba el primer compás. Y busca una alteración repetida que no esté en la armadura: una pieza en mi menor irá soltando re sostenidos sin parar, porque las tonalidades menores suelen subir su séptimo grado para conseguir un tirón fuerte de vuelta a la tónica. Una página con un sostenido y sembrada de re sostenidos está en mi menor, no en sol mayor.
Qué significa la armadura bajo tus manos
En el acordeón, el teclado de bajos Stradella está construido sobre el propio círculo de quintas: mueve un botón por la fila de fundamentales y te has movido una quinta, que es justo el movimiento que añade o quita un sostenido. Una pieza en la mayor, tres sostenidos, queda a tres botones de do en una dirección. Cuando te das cuenta de eso, la armadura deja de ser una etiqueta de advertencia y se convierte en un mapa de dónde va a vivir tu mano izquierda los próximos cuatro minutos.
En el contrabajo, las cuerdas al aire son mi, la, re y sol. Las tonalidades con sostenidos suelen ser generosas: las cuerdas al aire pertenecen a la tonalidad, así que vibran libres y por simpatía, y el instrumento suena más grande sin esfuerzo añadido. Las tonalidades con bemoles como mi bemol o la bemol dejan todas esas alturas fuera de la escala, así que lo pisas todo, pierdes la resonancia gratuita y trabajas más para el mismo sonido. Por eso tanta música que pone el bajo por delante está en re, sol y la, y por eso los compositores que lo ignoran obtienen una sección de bajos más apagada de lo que esperaban.
En la práctica, la costumbre que conviene construir es esta: di la tonalidad en voz alta antes de tocar, di sus notas subidas o bajadas y toca la escala una vez despacio. Los alumnos de A&G Academy lo hacen al principio de cada clase, y eso elimina más o menos la mitad de las notas falsas antes de que ocurran.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que memorizar las quince armaduras?
No de golpe. Aprende mejor la regla: el último sostenido más un semitono da la tonalidad mayor, y el penúltimo bemol nombra la tonalidad con bemoles. Tras unos meses aplicando la regla, las armaduras habituales, hasta cuatro sostenidos y cuatro bemoles, pasan a reconocerse al instante, y las lejanas siguen saliendo por regla. Eso es perfectamente aceptable.
¿Qué pasa si la armadura cambia en mitad de la pieza?
La nueva armadura rige por completo desde el momento en que aparece, y suele colocarse al principio de un sistema o después de una doble barra. El grabado antiguo anula los sostenidos o bemoles anteriores con becuadros antes de imprimir los nuevos. El grabado moderno a menudo se limita a imprimir la armadura nueva y confía en ti.
¿La armadura es lo mismo que la tonalidad?
Casi, pero no del todo. La armadura es la notación impresa; la tonalidad es lo que la música hace de verdad. Una sola armadura cubre dos tonalidades, una mayor y su relativa menor, y hay muchas piezas que se alejan bastante de la tonalidad con la que están armadas. La armadura es un indicio fuerte, no una garantía.
¿Aprendiendo o comprando en Singapur?
A&G Academy enseña acordeón, bayán y contrabajo, y vende los mismos instrumentos con los que damos clase. Pregúntanos lo que quieras: preferimos quitarte de la cabeza el instrumento equivocado antes que vendértelo.