Teoría musical · 6 min de lectura

Las indicaciones de compás, explicadas

Los dos números que van tras la clave dicen cuántos tiempos tiene el compás y qué figura vale un tiempo. Así se leen los compases simples, compuestos e irregulares.

2026-06-14

Cómo se leen los dos números

Después de la clave y de la armadura hay un par de números, uno encima del otro. No son una fracción, aunque lo parezcan, y nadie debería leerlos en voz alta como tres partido por cuatro. Son dos informaciones independientes.

El número de abajo nombra una figura mediante un código sencillo: 1 es la redonda, 2 la blanca, 4 la negra, 8 la corchea, 16 la semicorchea. El número de arriba cuenta cuántas de esas figuras caben en un compás. Así, 3/4 significa tres negras por compás. 6/8 significa seis corcheas por compás. 2/2 significa dos blancas.

Un compás es el espacio entre dos barras verticales. Su función es puramente organizar el pulso en grupos que se repiten, para que la vista y la cuenta sigan sincronizadas con la música. El primer tiempo de cada compás lleva un énfasis natural, y en eso consiste casi todo el carácter de un metro.

Compás simple: el tiempo se divide en dos

En el compás simple, cada tiempo se parte de forma natural en dos mitades. Las indicaciones habituales son 2/4, 3/4 y 4/4, que se cuentan uno-dos, uno-dos-tres y uno-dos-tres-cuatro respectivamente.

El 4/4 está tan extendido que a menudo se imprime como una letra C, que no viene de la palabra compás como suponen muchos alumnos sino del compasillo, una notación medieval de círculo partido. Una C atravesada por una línea vertical es el compás partido, o 2/2, donde sientes dos tiempos lentos por compás en lugar de cuatro rápidos. Las notas sobre el papel pueden ser idénticas; lo que cambia es cómo cuentas y, sobre todo, cómo fraseas.

El 3/4 te da el vals, el minueto y muchísima música popular. El 2/4 da marchas, polcas y el pulso habitual del tango. No son recipientes neutros. Un compás de tres lleva dentro un balanceo que un compás de cuatro no tiene.

Compás compuesto: el tiempo se divide en tres

El 6/8 confunde a mucha gente porque el número de arriba sugiere seis tiempos, y en la práctica casi nunca cuentas seis. Cuentas dos, y cada uno contiene tres corcheas. Eso es el compás compuesto: el tiempo se divide en tres en vez de en dos.

Los demás de la familia son el 9/8, que se siente como tres tiempos de tres, y el 12/8, que se siente como cuatro tiempos de tres. Un shuffle en 12/8 es toda la base rítmica del blues lento. Ese balanceo que la gente describe en una giga en 6/8 viene directamente de la subdivisión ternaria.

La prueba que lo zanja: cuenta la pieza a su velocidad. Si estás contando seis en un 6/8 rápido, estás contando la subdivisión, no el tiempo. A cualquier tempo real, el 6/8 tiene dos pulsos y el 3/4 tiene tres, y aunque los dos compases contienen seis corcheas, las agrupan de otra manera y no se parecen en nada. Compositores de Bernstein a Piazzolla han hecho carrera entera alternando entre los dos.

Compases irregulares y cambiantes

Hay música que agrupa sus tiempos de forma desigual. El 5/4 se cuenta como tres más dos o como dos más tres, y la elección lo cambia todo: el tema de Mission: Impossible y el Take Five de Dave Brubeck están los dos en cinco y se sienten muy distintos. El 7/8 suele ser tres más dos más dos, o cualquier otra distribución que el compositor hará audible con los acentos.

La música popular de los Balcanes vive en estos metros con la misma naturalidad con que la música vienesa vive en tres, y los acordeonistas que tocan repertorio búlgaro o macedonio dejan de encontrar exótico el 7/8 bastante pronto. El truco está en dejar de contar corcheas sueltas y empezar a sentir los grupos desiguales como tiempos largos y cortos: largo-corto-corto en lugar de uno-dos-tres-cuatro-cinco-seis-siete.

El metro también cambia dentro de la pieza. Stravinsky lo cambia, célebremente, casi en cada compás. Cuando aparece una indicación de compás nueva, rige desde ese compás hasta que otra la sustituya.

El metro en el instrumento

Para el acordeonista, el metro es una cuestión de fuelle antes que una cuestión de cuenta. El fuelle es como produces la dinámica y como articulas, y un cambio de dirección es un acontecimiento que el oyente oye, lo pretendas o no. Planifica los cambios de dirección para que caigan al principio de un compás o de una frase, nunca en medio de una nota sostenida que debería sonar continua. En un vals, un pequeño aumento de presión de fuelle en el primer tiempo y un aligeramiento en el segundo y el tercero harán más por la sensación de baile que toda la exactitud de la cuenta.

Para el contrabajista, el metro se siente en el brazo derecho. En un walking de jazz en 4/4, el arco o el dedo que pulsa marca cuatro tiempos iguales, y el énfasis se pone con la duración más que con el volumen. En compás partido tiras arcadas más largas, y en 6/8 modelas el tresillo para que la primera de cada grupo de tres lleve el peso.

Estudia con el metrónomo puesto en el tiempo y no en la subdivisión, y después ponlo a sonar solo en el primer tiempo y comprueba si aguantas un compás de tres o de cinco sin irte. Es una lección de humildad. Todas las clases de conjunto de A&G Academy empiezan con alguna versión de esto, porque una sala que se pone de acuerdo en dónde está el primer tiempo sobrevive a casi cualquier otro problema.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre el 6/8 y el 3/4?

Los dos compases contienen seis corcheas, pero las agrupan de otra manera. El 3/4 son tres tiempos que se parten en dos, contados uno-y dos-y tres-y. El 6/8 son dos tiempos que se parten en tres, contados uno-dos-tres cuatro-cinco-seis con peso en el uno y en el cuatro. La misma cantidad, otro pulso, una sensación completamente distinta.

¿Qué significa la C que aparece al principio de algunas piezas?

Es el compasillo, equivalente al 4/4, y viene de un círculo partido medieval y no de la palabra compás. Una C atravesada por un trazo vertical significa compás partido, o 2/2, donde sientes dos tiempos lentos por compás en lugar de cuatro. El compás partido suele implicar un fraseo más vivo y más amplio.

¿Cómo se cuentan los compases irregulares como el 7/8?

Deja de contar cada corchea y siente los grupos. El 7/8 suele ser tres más dos más dos, así que cuenta largo-corto-corto y deja que el cuerpo mantenga el patrón. Tocar sobre grabaciones de música popular balcánica o de rock progresivo es mucho más eficaz que contar sobre el papel.


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